martes, 8 de marzo de 2016

Reflexiones y ejemplificación de la figura femenina en la literatura fantástica


Creo que no es ninguna exageración afirmar que la literatura fantástica clásica es (con permiso de las verduras) un campo de nabos. Ya no solo porque la conforman, en su mayoría, autores (de lo que a lo mejor hablo en un futuro, pero no en esta entrada), sino porque también está protagonizada en su mayoría por personajes masculinos. Y quien dice protagonizada dice saturada. Así es como se ve desde la perspectiva española, que lamentablemente también es algo sesgada. Se les ha dado más espacio a Orson Scott Card o Bram Stoker y su misoginia y se han visualizado menos autores que dan papeles más relevantes a mujeres. Alexander Páez nos hace una breve y enumeración: «Mary Shelley, fundadora de la ciencia ficción. Autoras como Zimmer Bradley, LeGuin, C. L. Moore, Andre Norton, (Lewis tenía muchos protagonistas femeninos en sus cuentos), Evangeline Walton, Anre McCaffery, Katherine Kurtz, Tanith Lee, Louise Cooper, Joy Chant, Susan Cooper, Mary Gentl».

Como bien dice Ana Díaz en esta entrevista: «También puede ser que en los libros de ciencia ficción más clásicos (o antiguos) los personajes femeninos son inexistentes o secundarios muy prescindibles, lo que no es precisamente inspirador». O lo comúnmente conocido como «mujer florero». Esposas, amantes, compañeras de viaje… Personajes que no llegan a ser más que un apéndice del héroe, obviamente masculino, por muchos superpoderes que lleguen a tener. Las mujeres que aparecen en las novelas no tienen importancia por sí mismas y en caso de que lo tengan suelen seguir el cliché de la dama en apuros, por lo que su cometido se reduce a ser el desencadenante de la acción y nada más. El resto suele ser puro romance (los cuentos Disney son un buen ejemplo de esto).

En esta situación es complejo encontrar personajes femeninos memorables. No suelen tener una gran personalidad y sin el protagonista no harían nada, sirven solamente de apoyo. A no ser que sean los villanos, claro. Entonces nos encontramos con mujeres inteligentes, independientes, libres… y malvadas (como Kitiara Uth Matar, por ejemplo). No sé vosotros, pero yo percibo una indirecta detrás de eso. No es que las mujeres no puedan ser malas (que podemos serlo, y mucho, soy testigo e incluso podéis tomarme de ejemplo), sino que el hecho de no tener una antítesis de igual valor es lo que resulta sospechoso. ¿Todas las mujeres que saben lo que hacen tienen que acabar mal?

Entiendo que en la época en que fueron escritas algunas novelas las mujeres no cumplían (al menos culturalmente hablando, cosa que aún sigue siendo vista así por muchos) mucha más función que la que he mencionado anteriormente, pero lo que sorprende es que hasta hace relativamente poco no haya habido una proliferación de personajes femeninos interesantes en la literatura fantástica. O quizá no tanto si asumimos que buena parte de las sagas de fantasía épica hasta no hace mucho seguían los pasos de Tolkien. Sin embargo, como al parecer el ser humano no entiende de puntos medios, en muchos casos hemos pasado a encontrarnos con el extremo contrario: personajes femeninos fuertes, guerreras luchadoras y con cierta mala leche. Pero sigue sin ser suficiente. ¿Por qué? Pues porque son como las villanas de antes solo que ahora son buenas. Incluso muchas veces siguen patrones sexistas (algunos muy bien explicados en este artículo de Rocío Vega). Y entonces nos encontramos con un problema que mencionó Patrick Rothfuss en un acto en Barcelona hace un par de años: «En literatura fantástica tenemos el problema de no tener suficientes buenos personajes femeninos. Incluso me atrevería a decir, y creo que con bastante razón, que en  literatura fantástica tenemos problemas para encontrar buenos personajes. Punto. […]Leí un artículo de una persona que decía que estaba harta, hastiada, de que se reclamaran estos personajes femeninos fuertes. El tema no es personajes femeninos fuertes o potentes, sino personajes femeninos buenos». (Podéis leer la entrevista completa que le hicieron aquí).

¿Y cómo es un personaje femenino bueno? ¿Cómo se hace? Concha Perea nos da unos cuantos apuntes en Factoría de Autores, pero os dejo un resumen: haciendo personajes reales. No importa si son hombres, mujeres, niños o ancianos, gays, lesbianas o de género no binario. Un autor que diga que no sabe tratar con personajes femeninos es que o no es un buen escritor o se relaciona con pocas mujeres y solo cree en los clichés patriarcales (y no sé cuál de las dos cosas puede ser peor, porque clichés patriarcales también hay para los hombres). El secreto para hacer un buen personaje ante todo está en hacerlo real. Por supuesto que pueden haber personajes femeninos fuertes buenos, pero tampoco es cuestión de crear una idealización estilo Mary Sue. O de hacer una protagonista tan amoral que no conecte con el lector. Una mujer fuerte no es sólo aquella que coge una espada para demostrar que puede ser mejor que cualquier hombre o aquella que se rebela para ser una tía guay, transgresora y abanderada de los derechos de la mujer (esto lo analizan muy bien en el blog de Libros y Mazmorras). ¿Que puede serlo? Sí, pero con un contexto justificado y unas razones reales y coherentes, no como una excusa.


También entra en juego el hecho de la coacción que nosotros mismos como autores ejercemos sobre nuestros personajes. Cuesta hacer desaparecer las cargas sociales que tenemos las mujeres porque muchas veces no somos conscientes de cómo nos influyen cuando escribimos (Gabriella Campbell lo desarrolla muy bien en este artículo junto a unas cuantas técnicas sobre cómo saber si tienes un personaje femenino decente). Muchas veces son los mismos límites que imponemos sin querer a los personajes los que no les dejan respirar y desarrollarse como debieran.

Estos límites parecen ser aún mayores cuando el que se los impone es un hombre. Juan Cuadra hace una gran y muy interesante reflexión al respecto:

«Tenemos pocos personajes femeninos fuertes, completos y creíbles porque a los hombres les cuesta escribirlos. ¿Por qué? Porque vivimos en una sociedad patriarcal que para una gran parte de los hombres resulta invisible, porque están inmersos en ella y les beneficia, y esa estructura heteropatriarcal modela todas las obras de ficción. Está en lo estético, lo publicitario y, evidentemente, también en lo literario. Pero dentro de esa red, los personajes femeninos que se crean resultan convincentes o adecuados (para cualquier hombre), y por lo tanto los autores no son conscientes de que lo que están escribiendo no tiene ninguna relación con la realidad, sino que es tan sólo una proyección de sus fantasías y deseos (o de lo que su sociedad considera que debe ser correcto). Ya he citado otras veces la frase de Teoría King Kong, de Virginie Despentes, que me hizo darme cuenta de que yo también estaba haciendo las cosas mal: [los escritores] sólo imaginan mujeres con las que querrían acostarse.

El párrafo entero vale la pena:

Aunque nunca se habla de nosotras en las novelas de hombres, que sólo imaginan mujeres con las que querrían acostarse. Siempre hemos existido, pero nunca hemos hablado. Incluso hoy que las mujeres publican muchas novelas, raramente encontramos personajes femeninos cuyo aspecto físico sea desagradable o mediocre, incapaces de amar a los hombres o de ser amadas. Por el contrario, a las heroínas de la literatura contemporánea les gustan los hombres, los encuentran fácilmente, se acuestan con ellos en dos capítulos, se corren en cuatro líneas y a todas les gusta el sexo”.

Como hombre con un pack casi completo de privilegios (hombre cis, raza blanca en mi país, estudios superiores, apariencia hetero) soy consciente (o lo fui, desde que Despentes se cruzó en mi camino) de que para mí requiere un esfuerzo crear personajes femeninos reales. Y que ese esfuerzo es imprescindible y necesario. Es más, soy consciente de que para lograrlo tengo primero que estar muy atento a la realidad (no a mi fantasía, ni al filtro que coloca el patriarcado sobre todas las creaciones), pero también a los personajes femeninos construidos por escritoras. En estos momentos mucha gente está flipándolo con la serie Jessica Jones y como no sólo hay muchos personajes femeninos, sino que interactúan normalmente entre ellos (vaya, como sucede en la realidad) e incluso llevan el peso de la acción. Y eso que la serie va de acción y aventuras. Parte del público se queda en shock (o se indigna) porque en Mad Max Max sea menos importante que Imperator Furiosa. Está claro que se está haciendo un esfuerzo para cambiar algo.

Como escritor he aprendido mucho estos últimos años. Mi primera novela no caía en todos los tópicos sobre personajes femeninos, pero casi. En la segunda las revelaciones feministas me encontraron con el trabajo casi terminado, y había problemas de diseño de los cuales ya era consciente pero que no tenía tiempo de solucionar. Y ahora ya no tengo excusa. Una vez que sabes lo que estás haciendo mal, si sigues haciéndolo pasa a ser también responsabilidad tuya. Mientras, tengo claro que el mejor modo de aprender a cómo hacer las cosas bien, es observar lo que hacen mis compañeras de oficio, con lo cual confío en que en algún momento podamos ver publicada la segunda parte de La Corte de los Espejos, y estoy esperando encontrar un hueco para ver qué ha hecho con sus vikingas Aranzazu Serrano en Neimhaim».

No obstante, a pesar de todas las dificultades expuestas, creo que todos podemos poner en nuestros labios el nombre de algún personaje femenino que nos haya impactado, ya sea por el personaje en sí o por la obra en la que se inserta. Personalmente creo que cada vez encontramos más mujeres interesantes en las historias que leemos (y creo también que esto tiene mucho que ver con la mayor presencia de autoras en el género que nos llegan, como bien ha dicho Juan), con una personalidad característica y una relevancia digna dentro de la novela o saga en la que se inscriba. Personajes que no necesitan apoyarse en otros para tener unas líneas y una historia, sino que son ellos mismos los que se enfrentan a los acontecimientos y son imprescindibles para el desarrollo de la trama. Completos e independientes. Por supuesto que queda mucho por recorrer, pero cuanto más avancemos más lejos podremos llegar.

Y por eso quiero dedicar esta entrada a esas mujeres de la ficción que por una razón u otra no podremos olvidar. Personajes femeninos que han calado muy hondo en nosotros. Y para ello he querido contar con la colaboración de Juan Cuadra, Laura López Alfranca, Virginia de la Fuente, Alexander Páez, Marta Usó, Marina Vidal, Antonio Torrubia, a quienes agradezco enormemente su participación en este artículo con sus opiniones, sugerencias, ayuda inestimable y, cómo no, sus personajes femeninos. Seguramente nos dejaremos muchos (y por ello desde ya os pedimos disculpas y os recordamos que tenéis los comentarios más abajo para que pongáis aquellos que habéis echado de menos), pero esperamos que los disfrutéis tanto como nosotros.


El #PJFemenino de Juan Cuadra: Nicasia Recorretúneles (La Corte de los Espejos)
Juan es padre, filólogo, profesor y autor de La Saga de la Ciudad, que hasta ahora tiene publicados dos títulos con Fantascy: El libro de Ivo y El libro de Sombra.

Antes he hablado de Jessica Jones e Imperator Furiosa. Pero, ¿y en la literatura qué? ¿Donde encontramos algo así en la literatura? Pues en una novelaza cargada de personajes femeninos que es La Corte de los Espejos, de Concha Perea. La Corte de los Espejos nos presenta dos elementos atípicos. Por un lado TerraLinde es un escenario opuesto a lo habitual, un mundo de hadas para las cuales los humanos son sólo una leyenda. Y, por otro lado, su protagonista, Nicasia Recorretúneles. Para mí, sin que realmente haya una lógica, este personaje provoca ecos de Molly, el personaje femenino de Neuromante, de William Gibson. Molly, siendo un personaje femenino fuerte, cumple con todos los arquetipos que cabría esperar: ahora es una mercenaria dura, modificada cibernéticmente, y que es la que reparte estopa en la novela, frente a nuestro hacker. Pero... Molly es una antigua trabajadora sexual, con lo cual sigue siendo un personaje con el que fantasear, que cumple la norma de Despentes; alguien con quien sin lugar a dudas al autor le gustaría acostarse.

Frente a ello, en la novela de Perea tenemos también a un personaje que ha pasado por una vida tremendamente dura, como Molly, y que ha salido de ella mejorando y aprendiendo. Pero... Pero Nicasia Recorretúneles es un personaje real como pocos con los que me he encontrado. No real en el sentido del ideario masculino, real porque es coherente con su vida y con un mundo en el que no todo ser femenino está hecho para deleitar a los hombres. Nicasia es nuestra heroína, pero no es joven y atractiva. Primera ruptura del tópico machista. Segundo, tiene un carácter de mil demonios, fruto de la durísima vida que ha tenido. Es un personaje que ama y siente, pero las experiencias por las que ha pasado la han obligado a cerrarse, y tiene enormes dificultades para expresar esas emociones. Como la mayoría de los seres reales. Y en el ámbito sexual (porque la Corte de los Espejos es una novela genial que si alguien tiene que follar, se folla; y si alguien tiene que desmembrar, se desmiembra) se refleja ese mismo caparazón y esa misma necesidad de afecto pero la dificultad para trasmitirlo. De nuevo, como muchas personas reales. Para mí, la presencia del sexo en una novela siempre es un elemento importante, porque es un modo de desnudar a tus personajes también figuradamente, de explorar su carácter y comportamiento en un momento en el que son más vulnerables, en el que se desprenden de muchas máscaras. Y Concha Perea sigue mostrándonos una total coherencia en su construcción. Porque no olvidemos el punto de partida de todo esto: los hombres, en cuanto nos despistamos, escribimos personajes femeninos que encajen en nuestras fantasías. Las mujeres escriben personajes reales.

Por si esto fuera poco, Nicasia Recorretúneles tiene una discapacidad física (sí, un par de años antes de que se estrenase Mad Max), que también se refleja en su carácter, que no es un simple elemento estético. Eso, sobre el personaje protagonista. Porque en esta novela hay muchos más. Creo que más de la mitad de los personajes que nos encontramos son femeninos. Como en el mundo real. Y ninguno de ellos está creado como objeto sexual ni florero, ni se incluye sistemáticamente una referencia a su sensualidad (salvo que seas una sátiro que trabaja en un burdel, claro), o a que el protagonista masculino querría acostarse con ellas (y eso que el protagonista masculino, Dujal, quiere acostarse con casi todo el mundo), porque no son personajes creados ni definidos por ese imaginario sexual. Son personajes reales, que tienen una función en el mundo narrativo.

Nicasia Recorretúneles en la portada de La Corte de los Espejos



Éowyn, la Dama de Rohan (El Señor de los Anillos)


Apenas podemos destacar cuatro personajes femeninos en «El señor de los anillos». Ya es difícil empatizar con personajes arquetípicos y polarizados, aún más cuando estos personajes representan únicamente a un 50% de la población. De hecho, Éowyn comienza (y acaba) teniendo un rol tradicional. Y aunque para tener su momento de gloria tiene que hacerse pasar por un hombre, creo que hay que valorar sus motivos.

              Éowyn no es un personaje pasivo. Su espíritu va más allá del papel que los hombres le han dado en el mundo. Podríamos decir que recuerda a las skjaldmö de las sagas escandinavas. Se sobrepone a sus propias desgracias para defender algo mucho más importante: a los suyos, a su gente. Aunque tiene un alma guerrera este no es el rol que ha querido asumir en su vida, sino que se lo impone en un momento dado por las circunstancias que la rodean. Ella misma se enfrente al enemigo sin esperar que ningún hombre la defienda, sin buscar la gloria. Prefiere morir antes que quedarse de brazos cruzados siendo una simple espectadora, y eso es lo que la hace destacar dado el contexto en el que Tolkien escribió la obra. Porque aunque parezca mentira, este hecho no es más que un reflejo de la realidad, a pesar de que cuesta verlo manifestado en la fantasía más clásica.

Éowyn frente a las puertas de Meduseld - Kaluta's Tolkien Calendar


Arya Stark (Canción de Hielo y Fuego)

             En realidad los personajes femeninos de esta saga darían para una entrada entera. Pero he elegido a Arya porque considero que es el más independiente de todos ellos. Desde pequeña ha sentido inclinación por actividades "más propias de chicos" de forma natural, sin excusas como "haber crecido en un entorno lleno de hombres". Arya elige por sí misma que prefiere enarbolar una espada antes que una aguja. No se cuestiona en ningún momento si será capaz o se compara con un chico porque no lo necesita: ella es así y siempre lo ha sido. No hay ninguna razón para que dude de sus capacidades ya que su ingenio, su astucia y también las enseñanzas recibidas de su maestro Syrio Forel han demostrado en muchas ocasiones ser suficientes para superar los problemas en los que se ha visto involucrada.

Arya Stark según John Picacio - 2012 A Song of Ice and Fire Calendar 


El #PJFemenino de Alexander Páez: Kirby Mazrachi (Las Luminosas) y Gabriella Versado (Monstruos Rotos)
Alexander Páez es editor de «El Peso delaire», página dedicada a la literatura, cine, manga y anime japonés. También participa en The Spoiler Club y es autor del blog «Donde Acaba el Infinito».

Lauren Beukes tiene un don para crear personajes, pero sobre todo para crear protagonistas femeninos realistas, palpables y que no parezcan de cartón y piedra. Kirby es una chica dueña de su propio destino, con una personalidad fuerte e independiente. De joven sufrió un intento de asesinato, algo que la ha dejado marcada de por vida. Pero Kirby no necesita a ningún hombre para ayudarla, ella no necesita que la salve: de hecho, ella persigue al hombre que quiso llevarse su vida. Ella persigue al asesino. Kirby es incluso una antiheroína, ya que no cumple ningún cliché. Es una reportera que se preocupa únicamente de su meta. Kirby es todo lo que Lisbeth Salander querría haber sido.

Beukes se lleva la palma con Gabriella Versado y su hija, las dos protagonistas de Monstruos rotos. Mientras que la detective se ocupa en atrapar a un asesino psicópata, su hija juega a desenmascarar a pedófilos a través de la red. Unos personajes repletos de metáforas y guiños al lector sobre nuestra sociedad actual. Una sociedad donde un hombre puede campar a sus anchas por cualquier lugar mientras que una mujer debe preocuparse de mirar por encima del hombro. No me atrevería a considerar a Lauren Beukes como una autora feminista, pero desde luego que sus obras destacan por denunciar la falta de igualdad en diferentes aspectos de nuestra sociedad (ya sea en igualdad de género, de estratos sociales o cualquier otro tema).

Portadas de las novelas de Lauren Beukes en España


El #PJFemenino de Laura López Alfranca: Hermione Granger (Harry Potter)
Laura es estudiante de EI y escritora. Ha publicado La Tierra estuvo enferma con Nowevolution y La otra cara del espejo con Ed. Babylon. Ha participado en varias antologías de relatos; la más reciente, la Antología benéfica de relatos Broken Hearts.

¿Qué decir de este personaje que no se haya dicho ya en cualquier conversación? Desde que protagonizada por ella, la saga habría durado tres libros, hasta que sin ella, Harry habría muerto en el primero. Hermione Granger se convirtió rápidamente en un personaje querido y admirado, no tanto por su valor (que le sobraba), sino más por su inteligencia, empatía y lealtad. Fuera para encontrar la solución cuando a nadie más se le ocurría, o escuchar los problemas de sus amigos y explicarles las emociones humanas como si tuvieran cuatro años, Hermione es uno de esos personajes femeninos fuertes que no necesitan recurrir a la fuerza física para superar su problemas.

Hermione Granger en Harry Potter y la Piedra Filosofal


Present (Switch in the red)

Present es un personaje que atrapa desde el principio. Es una madre coraje. Responde a un modelo de mujer mucho más próximo al panorama actual: sin miedo a decir lo que piensa, con unos razonamientos que no le vienen impuestos. También muestra una libertad y arrojo sexual que en los ejemplos anteriores no se da. O quizá más importante: no se la juzga en ningún momento de la novela por ello.

Present transmite la sensación de ser un personaje algo débil, que necesita que la protejan, agotada por sus circunstancias (pasadas y presentes). Pero también demuestra ser una mujer inteligente e independiente y creo que es lo que hace que se empatice rápido con ella. Como he comentado antes, es un personaje real, redondo, y que además tiene una evolución genial en la propia novela. Creo que es un buen ejemplo de lo que le podemos pedir a un buen personaje femenino y, en definitiva, a un buen personaje en general.

Katheryn Winnick como Present


Para los que no la conozcáis, Tije es una pelirroja adicta al terciopelo negro y a aparecerse cuando menos te lo esperas en los lugares más insospechados de Ridia. Es irónica, calculadora, sugerente, dulce y al mismo tiempo despiadada. Ni buena ni mala, simplemente es. Y es ese desconocimiento de sus intenciones, el aura de misterio que la envuelve, lo que la hace destacar. Porque cada vez que aparece sabemos que algo sucederá, tarde o temprano, y no sabemos si será de nuestro agrado o no. Es el morbo del peligro lo que atrae al lector y lo que hace que queramos saber más de ella. Sin duda, un buen personaje para enganchar.

Tije según Fernando López Ayelo


Los #PJFemeninos de Marina Vidal: Shallan (El archivo de las tormentas) y otros personajes femeninos de Sanderson
Marina Vidal es ilustradora, creadora del webcomic "Marina y sus cosas" y una de las mayores expertas en la obra de Sanderson de España.

Si se ha de hacer una lista de personajes femeninos que sean fuertes y que se alejen de los estereotipos, en esa lista no pueden faltar los personajes creados por  Brandon  Sanderson. Y lo digo de esa forma porque todas y cada una de las mujeres creadas por él son féminas creíbles, con voces propias y con papeles en la trama para nada pasivos.

Estas mujeres son descritas y construidas, aunque algunas parezcan que sigan el mismo patrón: cobran vida de forma natural y son complejas con caracteres únicos y variados.

Sarene (Elantris) es un personaje fuerte e inteligente que nada a contracorriente de lo estipulado por su posición social, se interesa por la política y la economía pero a su vez esa fortaleza no es tal. Es una mujer que sufre por no encajar en la corte, que busca la aceptación entre los de su misma clase y a pesar de esos miedos no duda y decide tomar las riendas de su vida. Jasnah (El archivo de las tormentas) es similar a Sarene. También nos la presentan como fuerte e inteligente y mal vista por su forma de pensar. Pero a diferencia de Sarene no busca en el fondo ser aceptada. Jasnah se mantiene distante y fría, a pesar de eso, se dedica a estudiar para poder encontrar una solución al mal que se cierne sobre el mundo en el que vive. Vivenna (El aliento de los dioses)  es presentada como un personaje estirado con una ética y una moral muy concretas. Es la princesa perfecta en comportamiento y modales, y aún así se enfunda unos pantalones, rompiendo las costumbres para ir en busca de su hermana. Hay otros ejemplos como Marasi, que a pesar de querer entrar en un mundo de hombres no deja de lado su feminidad o Vin (Nacidos en la bruma) que duda, falla, y crece constantemente.

Aunque si he de quedarme con un personaje femenino de Sanderson esa es Shallan. Para mí  ya no es sólo uno de los mejores personajes del autor, si no es uno de los mejores de la literatura fantástica actual, englobándolos independientemente de su sexo. Shallan es el ejemplo perfecto de construcción de personajes porque está creada con muchas capas que el lector va descubriendo poco a poco. En un principio la vemos como una muchacha, inocente, que solo conoce los cuatro muros en los que su tirano padre la tenía encerrada. Es una joven con gran intelecto y agudeza mental que se muerde la lengua para no decir cosas indecorosas. Es pudorosa y le gusta ir bien vestida, pero no duda ni un segundo en calzarse unos buenos zapatos y llenarse el vestido de barro para dibujar algo que le ha llamado la atención. Es brillante y cándida y aún así no vacila en actuar de forma fría cuando es necesario. Si nos llega al corazón  no es por su historia sino por su veracidad como personaje y por lo humana que es. 

Sanderson ha demostrado de sobra que las mujeres no tienen por qué ser doncellas en apuros o machorras en la literatura fantástica. 

Shallan según Michael Whelan

El #PJFemenino de Virginia de la Fuente: Ahriel (Alas de Fuego)
Virginia es traductora e intérprete y tiene un vlogliterario genial donde colaboré hace unas semanas con un Booktag.

Ahriel se nos presenta desde el primer momento como un personaje justo, luchador e inteligente. Pero es a partir de su encierro donde evoluciona y se nos muestra su lado más humano, llegando a un equilibrio que permite que el lector se identifique mejor con ella.

Creo que es un buen modelo de personaje femenino porque tiene defectos y virtudes, porque se presenta de manera realista, evolucionando según se presentan los problemas y descubriendo nuevas formas de enfrentarse a las situaciones y porque refleja a una mujer fuerte e independiente que es capaz de cuidar de sí misma sin que aparezca un príncipe azul o se agite una varita mágica. Pero también me gusta porque, a pesar de lo que he dicho, Ahriel aprende en el libro a dejarse querer y que está bien ser independiente pero teniendo en cuenta que no eres más débil porque otros se preocupen por ti, porque les importes o porque tengas ciertos sentimientos mutuos con otras personas. Una de las cosas más importantes que representa ella para mí es aprender que no debemos ser supermujeres, y que ser independientes, inteligentes, fuertes y sensibles es cuestión de ser humanos, no del sexo que tengamos.

Ahriel en las dos portadas de su bilogía: Alas de Fuego y Alas negras


El #PJFemenino de Marta Usó: Sybil Ramkin y las intrépidas guerreras y damiselas del Mundodisco
Marta (@condesadedia) es soldado de fort... esto, empleada de la Administración Local. Tiene publicados varios relatos cortos y lleva años escribiendo una novela. En su blog podéis encontrar más reseñas de Mundodisco.

La principal característica de los libros de Mundodisco es su forma de darle la vuelta a los tópicos, no solo de la literatura fantástica, sino de la vida en general.

Tomemos el caso de las guerreras bárbaras. Terry Pratchett se burla del tópico utilizando  la exageración. La primera que aparece en la serie es Herrena la Pelirroja (más adelante llamada también Herrena la Homicida Hortera, no te lo perdonaré jamás, Manu). Herrena es una mercenaria contratada por los Magos para buscar a Rincewind. Pratchett la describe usando el tópico "maciza en bikini de cota de malla"... para luego decirnos que aunque Herrena estaría muy bien después de pasar por un salón de belleza, tiene la sensatez de llevar pantalones y cota de malla de cuerpo entero.

Herrena ya adelanta lo que luego se desarrollará mejor con el personaje de Conina. Es una mercenaria, pero con los gustos y aficiones de una chica normal. Concretamente, es aficionada a beber combinados de esos que se sirven con sombrillita en lugar de pintas de cerveza.

Conina la Peluquera Bárbara aparece en Rechicero. La primera vez que la vemos, enmascarada y vestida completamente de negro, está robando en la Universidad Invisible. La segunda amenaza de muerte a Rincewind para que la acompañe en la tópica aventura para salvar el mundo. Conina es una guapísima rubia de cuerpo escultural, hija de Cohen el Bárbaro y la bailarina del templo de un Dios Loco. La chica heredó la belleza de su madre y los instintos asesinos de su padre, lo cual es una gran ventaja si quieres ser una heroína bárbara, pero un gran inconveniente si tu Vocación En La Vida es ser peluquera. Porque nadie quiere un lavado y corte de cabeza. Conina es letal con las armas y muy competente con los cepillos y las tijeras, y lo que quiere en el fondo es una vida tranquila y corriente. Preferentemente al lado de un chico pacífico dedicado al comercio de ultramarinos, por ejemplo.

En El último héroe aparece otra bárbara: Vena Ala de Cuervo. Una valiente señora, capaz de robarle el caballo a una valkiria para evitar la muerte de sus compañeros... y que pasó hace años la edad de jubilación.

Respecto a las damiselas en apuros, Practhett actúa de la forma inversa. Las damiselas que parecen en apuros realmente no lo están tanto. Por ejemplo, Bethan, la virgen rescatada por Cohen el Bárbaro en La luz fantástica aprovechando que Rincewind y Dosflores están discutiendo con los druidas que iban a sacrificarla, no solo les echa la bronca por “haberlo estropeado todo”, porque nunca ha salido los sábados por la noche para “no perder las calificaciones”, sino que encima soporta estoicamente el tener que frotar con linimento la espalda de su rescatador, que sufre de lumbago (cosas de tener 87 años, la edad no perdona ni a los héroes bárbaros). Y Keli, la princesa en apuros de Mort es lo bastante lista como para contratar a un mago como Reconocedor Real cuando nadie quiere creerse que no está muerta.

Pero la mejor de todas es Sybil. Lady Sybil Ramkin, descendiente de un largo linaje de guerreros que nunca murieron en sus camas (aunque muchos murieron en camas ajenas). Para empezar, no es una dulce y bella jovencita. Hace años que pasó de los cuarenta, tiene sobrepeso y dedica su fortuna y su tiempo libre a un refugio para cuidar de dragones de pantano abandonados. Sybil tiene el valor suficiente como para enfrentarse a una turba que quiere matar a sus dragoncitos, ni pestañea al conocer al cabo Nobbs (quien necesita un certificado oficial para demostrar que es humano) y se lanza escaleras abajo espadón en mano contra los esbirros del nuevo rey que van a su casa a arrestarla para sacrificarla a un dragón de verdad. Y sobre todo, tiene la inteligencia y el corazón suficientes como para ver que ese policía pobretón, alcohólico y fracasado que llama a su puerta una mañana para que le ayude a detener a un dragón asesino, es un tipo que en realidad vale la pena.

Bueno, podría hablar más de las señoras del Mundodisco. Como de Polly y el Ejército de Borogravia, compuesto casi exclusivamente por mujeres haciéndose pasar por hombres, o de Angua, la mujer lobo que se alistó en la Guardia Nocturna  de Ankh-Morpork para huir de los psicópatas de su familia, o de Jovial, la enana que de repente descubre que le gusta ser una chica... y, por supuesto, de las brujas y Tiffany Dolorido, pero eso daría para un artículo entero y creo que hace rato que me he pasado de las trescientas palabras. Suele pasarme cuando hablo del Mundodisco.

Sybil Ramkin en el juego de cartas de Ank-Morpork

Lynne (Sueños de Piedra)

La protagonista de Sueños de Piedra no podía faltar en esta lista. Es una mujer que las circunstancias han deshecho y que quiere empezar una nueva vida y rehacerse a sí misma.

Lynne deja claro desde el primer momento que se encuentra con Arthmael (el otro protagonista de esta novela que recomiendo enormemente) que no va a tolerar ningún menosprecio hacia las mujeres por el hecho de serlo. Lynne defiende a capa y espada la capacidad de las mujeres para cumplir cualquier cosa que se propongan en la vida, y en verdad demuestra que puede valerse por sí misma más de lo que a cierto príncipe le hubiera gustado aceptar en un principio.

La fortaleza de Lynne reside en su capacidad para superarse a sí misma y escapar del pasado que la consume y le corta las alas. Ha pasado prácticamente media vida en un prostíbulo oyendo que no sirve para otra cosa y que eso es a lo que se dedicará siempre. Eso la hace sentirse muy insegura y al mismo tiempo le da aún más fuerzas para demostrar al mundo, pero sobre todo a ella misma, lo que vale.
Lynne según @Lehanan_Aida 


Ailsa Bäradlig (Neimhaim)

Todos los personajes femeninos de Neimhaim se merecen estar en esta lista (Eyra, Drumilda, Vije, Aitne, Shöjka, Vinka, Yrnut…), pero voy a centrarme más en la protagonista de esta novela de fantasía épica. Aunque lo primero que voy a comentar es un rasgo común a todos los personajes que aparecen en el libro. Neimhaim es una historia inspirada (entre otras cosas) en la mitología nórdica y la sociedad vikinga, sin embargo ni el nuevo reino ni los Reinos Extraños que aparecen existen en ningún mapa real. Por tanto, no está ligado a ningún tiempo en concreto, por mucho que los vikingos existieran en una época en particular. Y esto podrá pareceros un acierto o no, pero dado que estamos ante un mundo inventado, lo que la autora ha hecho ha sido no distinguir entre hombres y mujeres a la hora de otorgarles cualidades, posición y privilegios. ¿Cuántos mundos de fantasía inspirados en la época medieval nos hemos encontrado con un sistema donde los que gobiernan son los hombres mientras que las mujeres siempre tienen que actuar en las sombras? (A no ser que sean magas, que ahí parece que la cosa cambia un poco, aunque no siempre). ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué, teniendo la capacidad de crear normas nuevas, algunas historias se entregan al mismo patrón patriarcal?

Uno de los puntos fuertes de Neimhaim es esta visión igualitaria de la sociedad, y el grupo de mujeres que he nombrado antes bien representa este valor. Y Ailsa, como protagonista, es el mejor ejemplo que nos brinda esta obra. Ailsa es la hija del líder del clan kranyal y Heredera al trono de Neimhaim. Los kranyal son el clan guerrero (mientras que los djendel forman podríamos decir que el clan espiritual, más en conexión con la Gran Madre). Y en contra de lo que a lo mejor nos podríamos encontrar en otras novelas de corte épico, en ésta en ningún momento se duda sobre la posibilidad de que Ailsa se convierta en una líder y una gran guerrera por el hecho de ser mujer. Los hombres la retarán, pero no por su sexo sino por su posición. Vinka e Yrnut, también pertenecientes a los kranyal, son otro ejemplo de que la disciplina militar se daba a hombres y mujeres por igual. Que las mujeres tengan mucha más capacidad de acción supone un soplo de aire fresco. Puede parecer mentira, pero si se piensa con detenimiento, el abanico de posibilidades crece exponencialmente. Ya no solo por tener mujeres que hacen cosas que tradicionalmente hacían los hombres (ser buenas guerreras, líderes), sino porque permite ahondar en otros campos sin tener que recurrir siempre al tema de que un personaje tiene menos posibilidades por el hecho de de ser mujer.

Ailsa Bäradlig en la portada de Neimhaim

¿Y para ti? ¿Cuál es tu #PJFemenino? 

PD: En este HangOut de Danza de Letras sobre el estado de la fantasía en España hablan sobre este tema desde el minuto 13:50 hasta el 23:50, pero os recomiendo ver la charla entera ^^




Dalayn
Lectora por vocación. Arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

12 comentarios:

  1. Hola :) acabo de descubrirte la verdad, pero que gran entrada. Tengo La corte de los espejos rondándome cada poco tiempo, y por algunas casualidades de la vida, nunca termino con ella en las manos, pero se acabo, no pienso retrasarlo mucho más. Eowyn o Arya Stark son algunos de mis personajes femeninos favoritos, entre los que destaca también Cersei Lannister (y sus copichuelas de vino o trapicheos sexuales) y Ailsa, que también sale en la entrada, el cual fue mi personaje favorito femenino de lo que leí en 2015. Coincido con Alex en cuanto a Gabriella Versado, protagonista en Monstruos rotos (unica novela que leí de momento de la autora), un personaje lleno de guiños a la sociedad actual como bien dice. Obviamente no podía faltar Hermione por ahí, y que ganas de conocer a la compañia de El archivo de las tormentas que nombra Marina, incluyendo a la famosa Shallan. Un saludo^^

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    1. Pues me suena haber leído algo tuyo pero ahora mismo no puedo recordar el qué XD La verdad es que ha sido toda una experiencia también para mí, había oído hablar de muchos libros que no he podido leer aún y ahora les tengo muchísimas más ganas. Todo gracias a los que han colaborado y aportado sugerencias geniales :)
      Muchas gracias por leer ^^

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  2. Ha sido una gran entrada. Es fácil dejarse llevar con el día de la Mujer a algo totalmente absurdo o que lleva al punto contrario a lo que se intenta defender, pero en cambio tu entrada me ha parecido magnífica. Se nota que lleva mucho trabajo y sinceramente, odio el día de la Mujer porque el primer paso para llegar a la igualdad es no tener que celebrar nada, sino que cada día sea una demostración de la equidad entre sexos.

    Gran entrada... y nunca me lo había planteado porque tristemente no escribo, pero es cierto que hay pocos personajes femeninos bien construidos.

    Quizá me mates por este ejemplo, pero si lo pensamos en su época, creo que Elizabeth de Orgullo y Prejuicio era una mujer "fuerte", pero sobre todo un buen personaje, real(sí, para la época...) y bien definido. Pero sobre todo, adelantada a su tiempo. Olé.


    Besos.

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    1. No te mato, tranquila. Elizabeth Bennet es uno de mis personajes favoritos ^^ Lo que ocurre es que o me centraba en un género o esto podía ser interminable XD

      Me alegro mucho de que te haya gustado ^^ Con el día de la mujer me pasa como con San Valentín, que son cosas que deberían existir todos los días. Pero ya que están, prefiero aprovecharlas para concienciar y reflexionar :) Muchas veces pasamos cosas por alto porque estamos habituados a ellas (con el machismo pasa constantemente), y la construcción de personajes femeninos es una de ellas.

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    2. Me gustaría hacer una puntualización (sin ánimo de ofender a nadie, que son temas delicados). Yo no compararía el Día de la Mujer con San Valentín, porque no se está celebrando nada sino que es un día reivindicativo, como no felicitarías a alquien enfermo en el Día Mundial del Cáncer, sino que la fecha sirve para visibilizar los problemas y logros (del colectivo que sea) aunque se trabaje a diario en ellos. Estoy de acuerdo que son cosas del día a día.
      Muy buen post. He descubierto personajes que no conocía.

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    3. ¡Hola! La comparación venía más por lo del día a día, pero soy consciente de que no es la más acertada ya que solo se parecen en eso. No te preocupes que no estás ofendiendo a nadie, al contrario, tienes mucha razón :)
      Yo también he descubierto personajes realizando la entrada, ahora tengo unas ganas locas de pillar los libros. ¡Gracias por leer! ^^

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  3. Me parece que ni Arya ni Hermione serían ejemplos para este tipo de personaje. No les quito mérito, pero creo que hay otros como Molly Weasley o Bellatrix Lestrange que, aunque están dentro de un tópico, demuestran fuerza e inteligencia sin necesidad de ridiculizar a los personajes masculinos que las rodean (como sí pasa con Hermione) En cuanto a Canción de Hielo y Fuego, me iría por Cersei Lannister o Arianne Martell. Ambas están conscientes del lugar que se les ha asignado socialmente, pero saben que tienen la fuerza y la capacidad de hacer algo más. Tiene un poco de la "mujer mala" que se menciona al inicio de la entrada, pero esto no las limita, sino las hace más poderosas sin caer en prototipos.

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    1. ¡Hola! En realidad tanto Harry Potter como Canción de Hielo y Fuego darían para hablar largo y tendido sobre el tema. Es cierto que Molly Weasley o Bellatrix son grandes personajes, pero también McGonagall o Luna Lovegood (de hecho, Luna es de mis favoritos). Sin embargo no creo que Hermione se quede atrás. Y creo que lo de "ridiculizar" a los personajes masculinos es circunstancial. A Hermione le cuesta hacer amigos y las chicas de Gryffindor la ven como un bicho raro. En general solo tiene a Harry y Ron (más adelante a Neville, Luna o Ginny, pero no de la misma manera). No creo que cuando se mete con ellos lo haga por ser chicos, sino por las cosas absurdas que a veces se les ocurren. Y porque son sus amigos. Ron también hace algunos comentarios hirientes sobre Hermione. No obstante, en ningún momento me da la sensación de que sea porque son chico o chica. De hecho, en la saga la discriminación que se hace siempre es por sangre (pura o sucia). Pero me alegro de que nombres a estos personajes, también pienso que demuestran mucha profundidad más allá del tópico :)
      En cuanto a los de Canción, tanto Cersei o Arianne me encantan (la primera por lo bruja que es y la segunda por ser dorniense). El problema que le veo a Cersei es que es misógina de cabo a rabo. De hecho, Cersei, por muy consciente que sea del lugar que tiene, no lo acepta, y continuamente desprecia a otras mujeres y desea haber nacido varón. En cuanto a Arianne, sí, debería estar en la lista. ¡Pero es que no caben todos! He puesto a Arya finalmente porque ha conseguido encontrar un camino en el que no necesita ser hombre o mujer para hacer lo que quiere. Igual que Ygritte. Ambos tienen más libertad porque no tienen responsabilidades tales como heredar un territorio y gobernarlo.
      Al final estas cosas siempre son un poco subjetivas. Desde luego que no es una lista fija y universal y todos los personajes que has dicho deberían estar. Seguro que también alguno de Abercrombie, pero cuando me los lea podré opinar mejor al respecto.
      ¡Gracias por leer y opinar! Lo tendré en cuenta para futuras entradas, cuando se me ocurra hacer un análisis más pormenorizado por sagas o algo así :)

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  4. Me he quedado con ganas de escribir más sobre las Brujas, pero es que de todas formas, para cualquier kevin ya es un tópico lo de cómo molan las Brujas de Lancre (sobre todo Yaya).

    Un libro que me gusta mucho y que debe estar descatalogadísimo, porque ya lo compré en una feria de segunda mano es "La princesa de las llamas", de Ru Emerson (no conocía de nada a esta autora, pero en la contraportada decía que había sido guionista de "Xena, la princesa guerrera). Es la historia de Elfrid, la hija bastarda de un rey que regresa a su país, años después de que ella y su padre fueran desterrados, para vengarse de sus medio hermanos. Me gusta porque desarrolla una amistad muy bonita entre la prota y otra mujer (si os fijáis, eso no se ve mucho en el género). Y porque tiene unos "peazo" combates de esgrima que... ¡uau!

    En la fina línea entre ciencia-ficción y fantasía está la serie de Darkover, de Marion Zimmer Bradley (la de "las nieblas de Avalon"). No he leído "Las nieblas", pero tanto en Darkover como en "La antorcha" (la guerra de Troya desde el punto de vista de Casandra), es muy importante el tema del género y el papel de la mujer en la sociedad.

    Otra de mis "personajas" favoritas: Maegwin (creo que se escribía así), de "Añoranzas y pesares". A la pobre le cae encima la presión de tener que gobernar a un pueblo derrotado después de la muerte de su padre y su hermano, sin casi preparación y teniendo que ganarse el respeto de un hatajo de garrulos a los que yo como lectora no tenía muy claro que valiera la pena salvar.

    Bueno, ha sido divertido colaborar en esto. :)

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    1. Quería poner las Brujas, pero casi me alegro de que no estén, porque tiene 6000 palabras el artículo y ya no sabía de dónde recortar más XD Me alegro mucho de que te hayas divertido, muchísimas gracias otra vez ^^

      No me he leído tampoco "Las nieblas de Avalon", pero he visto la peli varias veces y también trata todo desde el punto de vista de las mujeres.

      El de "Añoranzas y pesares" no me lo he leído, pero todo el mundo habla bien de él, habrá que echarle el guante :D

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  5. ¡Hola! Gracias por mencionarnos, la verdad es que este tipo de entradas sirven de ayuda para reflexionar sobre el tema y propiciar que l@s autor@s se preocupen cada vez más por la representación de sus personajes femeninos. Vamos a colgar dentro de poco otro artículo sobre el tema y creo que Rika tiene en mente unos cuantos más.

    En mi opinión, no concuerdo con alguna de las elecciones como buenos ejemplos pues, como dices en la introducción, un personaje femenino no tiene que ser "fuerte e independiente" (lo siento, pero si hiciéramos el juego de chupito por cada halago que se hace de "fuerte e independiente" como algo que de per se lo hace bueno, este comentario tendría muchas más faltas de ortografía), sino real, como una persona. No todos los personajes masculinos son fuertes e independientes, y no por ellos son malos.

    Creo que de por sí hay pocos personajes femeninos en la literatura fantástica que puedan considerarse "buenos". Y ojo, solo desde mi punto de vista, porque la mayoría de la literatura fantástica crea mundos dominados por hombres, por lo que sus autores tienen que lidiar con la tarea de meter mujeres que tengan papel, representación, acción, algo, y además justificarlo dentro de su rol subyugado. Creo que es una tarea complicadísima y que, cuando tomas conciencia de ello, tienes que plantearte muy en serio qué quieres contar y cómo quieres hacerlo, ya que no se trata solo de darle un papel de guerrera a la protagonista para que demuestre a su sociedad que ella también puede serlo. La vía fácil es incluir mujeres que se recrean en su superioridad frente a los hombres para que nadie acuse a la obra de sexista, pero no convierte a dichos personajes femeninos en buenos. Ni logra que se avance hacia una integración de la mujer como persona en la literatura.

    En fin, no me enrollo más, es una discusión sobre todo de opiniones y perspectivas, porque un personaje también es bueno o malo dependiendo del rol y el contexto en el que vive, no solo en su género. Así que aquí lo dejo, para no explayarme más xD ¡Gracias de nuevo por la mención!

    Atte. Lyra.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Lyra. La verdad es que es un tema que da para mucho debate y estás en lo cierto en decir que hay puntos bastante subjetivos. Estaré atenta para leer el nuevo artículo que hagáis sobre el tema.
      ¡Gracias por leer!

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