miércoles, 17 de mayo de 2017

~Entrevista~ Concepción Perea, una nueva primavera en TerraLinde

El día 18, Runas publica La última primavera, de Concepción Perea. Una intrincada novela de fantasía llena de misterios, traiciones y magia. Perea, además de escritora, es lectora editorial y profesora de escritura creativa. También tiene la biblioteca de imágenes de ardillas más grande del mundo (deberían darle el récord Guinness ya). Concha ha accedido amablemente a concederme esta entrevista y espero que ayude a que la conozcáis mejor y os animéis a conocer TerraLinde.

miércoles, 10 de mayo de 2017

~Reseña~ Extraños testimonios, o catorce dulces de fantasía


Dicen que Daína Chaviano es una de las tres voces femeninas de lengua hispana más importantes del género fantástico, a la par que Angélica Gorodischer y Elia Barceló. Sin entrar en comparaciones, y tras haber leído esta colección que Huso publicó a principios de año, puedo afirmar que no me extraña nada. Cómo escribe Chaviano. Cada frase es una delicia; cada relato, un manjar. Tiene un estilo pulido, rico y fluido, lleno de matices, de poesía. En sus historias la fantasía se mezcla con lo cotidiano, creando pequeñas maravillas que trasladan al lector a un universo donde todo es posible, donde nada puede predecirse.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Un año leyendo autoras


Hace un año exactamente que publiqué la primera tanda de recomendaciones de autoras en el blog. Poco más de un año desde que @duxiet hiciera una charla con autoras en su canal. Poco más de un año desde que @irilaya convocara el #ProyectoEscritoras, que daría lugar posteriormente a La Nave Invisible. Un año desde que algo en mi mente hiciera clic.

Te pongo en situación. Yo adoro leer. Es mi mayor afición desde que aprendí que el sonido se grafiaba para quedar atrapado en el papel. Leía los cuentos que me regalaban, compraba el primer libro que me llamaba la atención de la librería, me apuntaba a todas las colecciones de fantasía que iba sacando Círculo de Lectores (así descubrí Canción de hielo y fuego o La saga de la Fractura). Me sabía el nombre de los autores porque me gusta saber quién hace las cosas, igual que me sé el nombre de actores o cantantes. Pero a mí lo mismo me daba que fuera J. K. que J. R. R. (en realidad leí El señor de los anillos hace cinco o seis años, no es que me lanzara de cabeza tras ver las películas). Lo mismo me daba que fueran hombres o mujeres quienes escribían. Para mí no había diferencia en la manera de contar una historia. Me gustaba o no me gustaba.